OVAN Studio · 6 de octubre de 2026
Explica qué haces y para quién
El primer bloque debería dejar claro qué problema resuelves, a qué tipo de cliente ayudas y dónde trabajas. Un eslogan puede acompañar ese mensaje, pero no debería sustituirlo. Prueba leer el encabezado sin ver las imágenes: ¿todavía se entiende la oferta?
Muestra trabajo que se pueda explicar
Un portafolio útil conecta contexto, intervención y resultado verificable. Si solo tienes evidencia de una implementación, descríbela así. Los testimonios y cifras funcionan mejor cuando tienen permiso, fecha y una fuente que los respalda.
Ofrece un siguiente paso concreto
Solicitar una propuesta, consultar por WhatsApp o pedir una reunión son acciones comprensibles. Elige una como principal y explica qué pasará después. Evita llamar “reserva” a un formulario que solo envía una solicitud.
Reduce lo que pides al inicio
Para una primera conversación suelen bastar nombre, servicio e idea general. No pidas datos privados que no necesitas. Informa cómo se usará la información y permite que el visitante decida si desea continuar.
Comprueba el recorrido completo
Abre la web desde un teléfono, lee un servicio y utiliza el contacto. Revisa textos, enlaces y errores. Cuando actives medición, distingue clics, conversaciones recibidas y oportunidades calificadas: no son el mismo resultado.
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