Un botón puede responder al clic y seguir siendo imposible de utilizar con teclado. Eso afecta a personas que navegan mediante distintas tecnologías o que no pueden manejar un puntero con precisión. Para el propietario de un negocio, una revisión básica sin ratón es una forma concreta de descubrir obstáculos que una captura no muestra. No reemplaza una evaluación completa de accesibilidad, pero permite plantear correcciones verificables. El ejercicio debe recorrer tareas reales del sitio, como encontrar un servicio y completar una consulta, en lugar de limitarse a pulsar algunas teclas al azar.
Preparar una tarea y empezar desde el principio
Elige una página de entrada y una acción pública que puedas probar sin realizar operaciones reales. En una web de reparación de bicicletas, la tarea podría ser encontrar el servicio de ajuste y preparar una consulta. Coloca el ratón fuera de uso y avanza con Tab; utiliza Mayús y Tab para retroceder. Observa si puedes reconocer en qué control estás antes de activarlo. Los elementos deberían seguir un orden comprensible. No midas rapidez al comenzar: anota dónde falta orientación o dónde necesitas recurrir al puntero para continuar, porque ese es el obstáculo que interesa documentar.
Comprobar acciones además de desplazamiento
Llegar a un control no demuestra que funcione. Abre menús, cambia opciones, activa botones y cierra paneles usando sus interacciones previstas. WAI explica que las funciones deben poder operarse mediante una interfaz de teclado, salvo excepciones específicas relacionadas con movimientos continuos. Para un sitio comercial habitual, pedir equivalentes de las acciones principales es un criterio razonable de revisión. Si un carrusel solo cambia al arrastrar, solicita otra forma de elegir imágenes. No confundas desplazar el cursor por la pantalla con navegar por controles; son mecanismos distintos y deben evaluarse según la tarea que la persona necesita completar.
Detectar saltos y lugares sin salida
Presta atención a ventanas que atrapan el recorrido o menús que desaparecen antes de poder elegir una opción. También observa si el foco salta a una parte inesperada después de enviar un formulario o abrir una sección. Un diálogo necesita un comportamiento deliberado, no una sucesión accidental de elementos. Si no logras salir de un componente, registra la secuencia exacta que lo produjo. Evita solucionar la prueba recargando inmediatamente sin anotar el problema. Esa información permite al equipo reproducirlo y distingue un error constante de una condición que aparece solo después de varias interacciones.
Entregar hallazgos que se puedan comprobar
Describe página, control, pasos y resultado esperado con lenguaje sencillo. Por ejemplo: al abrir el menú, Tab no permite llegar a servicios y salta al contenido inferior. Añade navegador y tamaño aproximado de ventana cuando influyan. Después de la corrección, repite la misma tarea y verifica que no se haya roto otra salida. No declares la web accesible únicamente porque pasa este recorrido: contraste, estructura, alternativas de contenido y tecnologías de asistencia requieren otras comprobaciones. La revisión con teclado sirve como una práctica recurrente cada vez que se incorporen formularios, menús o componentes nuevos.
DE LA LECTURA A LA ACCIÓN
Para aplicar hoy
- Prueba tareas completas sin recurrir al ratón para resolver obstáculos.
- Comprueba que los controles se puedan activar y abandonar.
- Documenta pasos reproducibles y vuelve a probar después de corregir.
Fuentes y referencias
Documentación para profundizar. Los ejemplos de esta guía son didácticos.